Summer Time.
Solo fue un momento. Pensaba que mi sueño era profundo, pero me desperté al oir la brisa que recorria mi pabellón auditivo.
Me gustan las vacaciones de verano, en las que te vas a una cabaña perdida entre las dunas doradas de las playas que van a parar al Océano Atlántico, cuya cabaña está a cien metros del romper de las olas.
Veía que la noche estaba despejada, y me levanté a ver la luna llena de esa noche clara dentro de la oscuridad. Cerré los ojos y sentí el canto del mar, el olor del agua salada y el tacto del viento sobre mi cabello sedoso. El viento se levantaba más y más, enredando mi pelo y haciendo que yo disfrutara de ello. Estaba en tal gozo que no quería dormir, no quería tampoco que ello parara. Vi un rayo de luz, el sol estaba saliendo. Era hora de volver a la cama.














