Hoy, vida, debo pedirte perdón. Pensaba que todo era una mierda, que todo y todos estaban en mi contra. Pero debo decir que esas cosas que un dia pensé, son una tremendísima equivocación, y siento que puedo, por suerte, rectificar.Perdóname. Perdóname por haber hablado mal de ti, por haber dicho mentiras, de esas que decimos cuando estamos cegados por el odio, perdóname. He llegado a ésta conclusión cuando he creado en mi mente una balanza imaginaria, donde he comparado las cosas malas y las cosas buenas. Las cosas malas, a la izquierda, eran pocas en realidad, una o dos... pero las cosas buenas, a la derecha, muchas más y me alegro por ello. He de decir, y no es por alardear, que tengo unos padres a los que amo y me aman, tengo a un hermano que no puede ser más bueno, unos abuelos que me quieren y quiero, tengo a los mejores amigos que se puede tener, porque me ayudan, me hacen disfrutar y hacen que no me cueste nada ayudarlos y quererlos. Tengo una casa, pequeña, pero en la que me siento a gusto, tengo una cama, techo, comida todos los dias... Me gusta estudiar, puedo comprarme ropa al menos en rebajas... y asi miles de caprichos. Pero siento sobre todo, cariño. Me siento querido por la gente que me rodea, y eso me gusta. Brindo por ello, y brindo porque sea siempre así. Gracias vida.
